Qué ver en la Ciudad del Vaticano

1. Plaza de San Pedro

La Plaza de San Pedro fue proyectada por Gian Lorenzo Bernini entre 1656 y 1667. Es un lugar que se percibe “cerrado y abierto al mismo tiempo”, ya que es una explanada trapezoidal que se ensancha elípticamente mediante dos pasajes en forma de columnatas. En su parte superior se pueden apreciar las esculturas de ciento cuarenta santos de distintos lugares y épocas.

En el centro de la Plaza de San Pedro hay un obelisco traído desde Egipto, que se encontraba en el centro de un circo romano y que fue puesto en ese lugar a pedido del Papa Sixto V, para conmemorar el Martirio de San Pedro en el Circo de Nerón.

La Plaza de San Pedro es un lugar imprescindible, ya que es la antesala para visitar la famosa Basílica de San Pedro.

2. Basílica de San Pedro

Es uno de los lugares más sagrados del catolicismo. Según la tradición católica, San Pedro está sepultado debajo del altar mayor de la Basílica.

Su construcción comenzó en 1506, bajo el pontificado del Papa Julio II, y finalizó el 18 en 1626.

En su construcción trabajaron algunos de los artistas y arquitectos más grandes de su tiempo, como Miguel Ángel,  Rafael, Bernini y Donato Bramante. En su interior se pueden encontrar obras de arte como la Piedad de Miguel Ángel y el Baldaquino de Gian Lorenzo Bernini.

3. Capilla Sixtina

Es la estancia más conocida del Palacio del Vaticano. La Capilla Sixtina es la sede del cónclave, en ella se reúnen los cardenales cada vez que tienen que elegir a un nuevo papa. Tomó su nombre del Papa Sixto IV, quien encargó su restauración entre 1473 y 1481. Es visitada por miles de turistas debido a que está decorada con frescos de Miguel Ángel.

En los tiempos de Sixto IV, la Capilla Sixtina fue decorada por pintores de la talla de Sandro Botticelli, Il Perugino, Domenico Ghirlandaio, y Pinturicchio, entre otros. 

Más adelante, por encargo de Julio II, Miguel Ángel decoraría la bóveda. Tras el saqueo de Roma, Miguel Ángel pintó el Juicio Final en la pared del altar. Esta obra se convertiría en una de las más grandes de la historia del arte y es actualmente la razón principal por la cual los turistas concurren a la Capilla Sixtina.

4. Museos Vaticanos

La increíble colección de los Museos Vaticanos comienza a formarse en 1503, bajo el pontificado de Julio II, y se fue ampliando con el paso del tiempo con las colecciones de otros pontífices.

En los Museos Vaticanos podrás encontrar arte griego, romano, etrusco, y del Antiguo Egipto.  Su pinacoteca está conformada por obras de Giotto, Rafael, Leonardo y Tiziano, entre otros.

Merecen mención especial a las Estancias de Rafael, conjunto de cuatro habitaciones que Rafael Sanzio decoró con frescos para el Papa Julio II, y  donde podrás apreciar el virtuosismo de este genio de la pintura.

5. Jardines de la Ciudad del Vaticano

Es un conjunto de jardines y parques, de aproximadamente 23 hectáreas, ocupan la mayor parte de la Colina Vaticana y están decorados con fuentes y esculturas. Sus orígenes se remontan a la época medieval.

Este lugar es un verdadero oasis dentro de un sitio tan turístico como lo es la Ciudad del Vaticano, así que si quieres relajarte y disfrutar de la naturaleza, el arte y la arquitectura, no puedes dejar de visitar estos preciosos jardines.

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